Honduras ha superado los 10 mil casos de personas contagiadas con Covid-19. La enfermedad avanza aceleradamente en este país centroamericano que cuenta con más de 9 millones de habitantes y en el que la pobreza, la desigualdad, la violencia y la corrupción están por todas partes.

La enfermedad Covid-19 ha hecho colapsar el sistema de salud hondureño, que ya se encontraba en condiciones precarias, antes de la pandemia. La situación ha empeorado más en la medida que la curva de casos sigue en ascenso. Los casos identificados de contagiados hasta el 19 de junio eran 11,258 y los fallecidos 519.

La pandemia no es el principal problema para Honduras en este momento, a ello se suma la falta de gestión gubernamental para hacerle frente a la emergencia. En el país se ha vuelto común escuchar a médicos, enfermeras y personal de laboratorio, pidiendo equipo de bioseguridad y mejores condiciones en los centros hospitalarios.

La neumóloga Suyapa Sosa, presidenta de la Asociación de Médicos del Centro Cardiopulmonar Tórax de Tegucigalpa, capital de Honduras, denunció que los hospitales no cuentan con los ventiladores pulmonares suficientes para atender a pacientes con COVID, enfatizó en el abandono que por años la gestión pública ha tenido en el sistema de salud pública.

La realidad que enfrenta la población es contraria a los presupuestos aprobados y ejecutados por el presidente Juan Orlando Hernández, quien anunció en los últimos días ser paciente positivo de COVID-19, y se encuentra recibiendo atención médica en el “Hospital Militar”, un centro asistencial que cuenta con modernos recursos.

Contagio en personal de salud

El presidente de la Asociación Nacional de Enfermeros y Enfermeras Auxiliares de Honduras (ANEAH), Josué Orellana, dijo que la cifra del personal de salud contagiado, ya supera los 300. “Es una situación difícil la que estamos viviendo en el país, más de 300 enfermeras contagiadas por COVID-19 hasta la fecha. La Secretaría de Salud solo tiene confirmados 270, pero los afectados ya sobrepasan los 300”, manifestó Orellana.

Dijo que hay hospitales en el país como el de Roatán, Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño, donde el 22% de los trabajadores de la salud están contagiados. Según Orellana, el territorio más afectado es el departamento de Cortés donde el 70% del personal ha salido positivo.

Josué Orellana explicó que a sus compañeros sospechosos les practican el examen, pero siguen trabajando, y esperan dos o tres semanas para conocer el resultado, por lo que si sale positivo ya ha contagiado a otros.

Irregularidades y señalamientos

El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), una entidad autónoma fundada por el Congreso Nacional en marzo de 2005 informó que Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H), entidad que controla la administración y uso de fondos de emergencia, compró 740 ventiladores mecánicos para enfrentar la emergencia sanitaria, pero hasta ahora sólo se han recibido 20.

Según el contrato, 410 ventiladores deben estar funcionando a finales de junio mientras que los 310 restantes serán, supuestamente, entregados entre la tercera semana de junio y el fin de año.

El CNA constató que, al momento de las compras, Invest-H, rechazó a otros proveedores en el mercado local que ofrecían mejores marcas, precio, calidad y garantía. Proveedores que inclusive ya han abastecido a la Secretaría de Salud y que hubieran evitado una espera tan larga en tiempos de tanta necesidad.

En contraste con sus vecinos centroamericanos, Honduras dispone de una monumental cartera de al menos L92.807 millones de lempiras (US$3.742 millones), entre fondos aprobados del presupuesto nacional, donaciones, financiamientos externos y autorizaciones para adquirir nuevos préstamos para atender la emergencia.

El CNA en un informe más reciente, junto al Colegio Médico de Honduras, han sido las entidades que han estado al frente de los señalamientos. Ambas instituciones afirman que los fondos se han utilizado para hacer compras sobrevaloradas y también para favorecer a funcionarios y familiares de ellos en los procesos de venta de insumos médicos al Estado.

Por otra parte, la doctora Suyapa Figueroa, presidenta del Colegio Médico, pidió a las autoridades que asuman su rol y que hagan uso correcto de los fondos de emergencia, porque desafortunadamente hay muchas carencias en los centros asistenciales.

A las dudas en el manejo de fondos se suma la futura crisis económica que afectará al país, el expresidente del Banco Central de Honduras, Hugo Noé Pino, advirtió que, al cierre del 2020, el país tendrá un decrecimiento económico de casi 0.6%, lo cual generará más pobreza, desempleo y cierres de empresas.

El panorama para Honduras es desesperanzador. El ascenso de los casos de Covid-19, la corrupción en algunas instituciones del Estado y la negligencia en las medidas de sanidad pública dibujan un horizonte complejo para la ciudadanía que vive en carne propia las consecuencias de la pandemia.

CCJ NOTICIAS

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