El Papa Francisco presidirá la Santa Misa de Corpus Christi, el domingo 14 de junio en el Altar de la Cátedra ante la presencia de unos cincuenta fieles. Al final de la celebración, tendrá lugar la exposición del Santísimo Sacramento y la bendición eucarística.

El próximo domingo, 14 de junio, el Papa Francisco presidirá la misa con motivo de la solemnidad de Corpus Christi en el Altar de la Cátedra en la Basílica de San Pedro. Unos 50 fieles estarán presentes en la celebración, que comenzará a las 9.45 hora local y concluirá con la exposición del Santísimo y la bendición eucarística, tal como se realizó en las misas diarias celebradas en la capilla de la Casa Santa Marta transmitidas en directo del 9 de marzo al 17 de mayo, durante el período de la pandemia del coronavirus en el que las celebraciones con el pueblo no eran posibles en Italia y otros países a causa de la cuarentena.

Las celebraciones del Papa Francisco

El año pasado el Papa presidió la misa del Corpus Christi en la parroquia de Santa María Consoladora en el barrio romano de Casal Bertone y en 2018 en la plaza frente a la parroquia de Santa Mónica en Ostia. De 2013 a 2017, el Pontífice celebró la misa en la Basílica de San Juan de Letrán, seguida de la procesión eucarística a Santa María La Mayor.

Orígenes de la solemnidad

Las raíces de la solemnidad del Corpus Christi se remontan al siglo XIII. En 1215, ante quienes afirmaban la presencia simbólica y no real de Cristo en la Eucaristía, el Concilio Lateranense IV afirmó la verdad de la Transustanciación, que el Concilio de Trento de 1551 reafirmó definitivamente: con la consagración del pan y del vino se lleva a cabo la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre.

En Bélgica, tras las experiencias místicas de Santa Juliana de Cornillon, se estableció una fiesta local en 1247 en Lieja. Después de algunos años, en 1263, un sacerdote bohemio que había llegado a Bolsena se vio afligido por la duda sobre la presencia real de Jesús mientras celebraba la misa: durante la consagración, de la Hostia rota salieron unas gotas de sangre. Después de este evento, el Papa Urbano IV decidió en 1264 extender la solemnidad del Corpus Christi a toda la Iglesia.

CCJ NOTICIAS

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