Dios sanará las heridas. Bartolomé en el inicio de la Semana Santa ortodoxa

Este período pasará, la pandemia se atenuará y con la ayuda de Dios las heridas se curarán. Rezo para que todos salgamos de esta crisis habiendo descubierto la dimensión de profundidad en todas las cosas y el ‘buen cambio’, habiendo comprendido el poder de la comunión con Dios, que es ‘vida y luz’, y apreciado el valor de los dones divinos de la salud y la vida, del sacrificio y de la renuncia a los derechos individuales por el bien del amor”. Así concluye el mensaje del Patriarca Ecuménico Bartolomé para el comienzo de la Semana Santa (los ortodoxos celebrarán la Pascua el domingo 19 de abril). Fue una Cuaresma «diferente a las anteriores. La pandemia del nuevo coronavirus ha cambiado nuestra vida diaria y litúrgica. “

Las iglesias están cerradas para nuestros fieles» que «no pueden saborear el sagrado gusto de la Santa Comunión, ni mirar los rostros de sus hermanos y hermanas». Todo esto «causa seguramente una sensación de alienación», comenta Bartolomé, asegurando que «no había otra opción». “Los médicos y los científicos disponen medidas obligatorias aplicadas por los gobiernos y nosotros también debemos contribuir a la protección de nuestros hermanos y hermanas».

El pensamiento y la oración van al sufrimiento de los enfermos y al trabajo de los médicos, enfermeras y «todos los que se esfuerzan a fondo por hacer frente a este inmenso problema». Esta crisis sin precedentes ha revelado el poder y el valor del amor y la solidaridad, que van más allá de la fuerza humana y llevan el sello del don divino».

Las medidas restrictivas no incidirán ciertamente en la fe y en el significado de la Resurrección: «En Pascua no recibirán la ‘Santa Luz ‘ de una vela, pero aun así inflamará sus corazones. Ábranlos en esa noche radiante de la Resurrección para que la luz de la lámpara perenne de la gran Iglesia de Cristo pueda brillar en ellos. «Vacíense de ustedes mismos» para ser iluminados por la luz de Cristo resucitado que nunca se desvanece: entonces también ustedes se convertirán en «la luz del mundo», como nuestro Señor quiso para los que creen y lo siguen», recuerda el Patriarca de Constantinopla.

CCJ NOTICIAS

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