La Comunicación en tiempos de Covid-19: la fuerza de las redes sociales

Las redes sociales, cada vez más cruciales durante la actual emergencia sanitaria mundial, se han convertido en uno de los canales de información más utilizados por la Iglesia Católica, permitiéndole llegar a las comunidades aisladas.

¿Cuál es la importancia de los medios de comunicación en tiempos de pandemia de coronavirus? Esta pregunta se formula en el último número del Boletín Semanal sobre las personas vulnerables y frágiles en movimiento en época de Covid-19, editado por la Sección  Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral. Y las respuestas ponen de relieve, en primer lugar, el papel fundamental que asumen las redes sociales: a través de ellas, de hecho, los fieles no sólo pueden seguir las celebraciones litúrgicas en streaming, sino que también pueden virtualmente romper las barreras impuestas por el encierro, experimentando una nueva forma de ser una comunidad. La community, en resumen, ha hecho posible recrear la comunidad.

Las redes sociales de ayuda a migrantes y refugiados

Las redes sociales también se han vuelto esenciales para prestar ayuda y apoyo a los migrantes y refugiados, que son los más afectados por las consecuencias de la pandemia. Basta con mencionar la aplicación Refaid (Refugee Aid App), desarrollada en varios países europeos y utilizada por más de 400 organizaciones no gubernamentales en todo el mundo para tratar de mejorar las condiciones vulnerables de las poblaciones migrantes. Un ejemplo concreto de la importancia de esta herramienta viene de Tánger, Marruecos: aquí, la delegación diocesana para la migración, en colaboración con otras organizaciones, incluida la Cáritas local, ha puesto en marcha el proyecto #Refaidfront, una campaña de recaudación de fondos para autorizar el uso de la aplicación en todo Marruecos. De esta manera, las organizaciones humanitarias sobre el terreno podrán proporcionar información, ofrecer actualizaciones en tiempo real y facilitar el acceso a los servicios básicos a los migrantes, los refugiados, las personas desplazadas y los solicitantes de asilo.

Difundir esperanza en el «mar» de la red

Afganistán, en cambio, presenta un escenario diferente: aquí, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) utiliza plataformas sociales para permanecer al lado de los niños y jóvenes desplazados, garantizando su escolarización. En las redes sociales se comparten documentos de audio, vídeo y educativos útiles para las lecciones en línea, pero también hay sesiones interactivas quincenales. La situación en Malawi sigue siendo diferente, donde la Iglesia local se apoya en las redes sociales como herramienta para mantener viva la esperanza de los fieles. El coordinador nacional de Comunicaciones Sociales, Padre Godino Phokoso, también invita a los cristianos a reflexionar seriamente sobre el uso correcto de las redes digitales como antídoto contra las llamadas «fake news» (noticias falsas), especialmente en el contexto actual de la pandemia de Covid-19. Los medios de comunicación social, añade, «deben permitirnos difundir el Evangelio, inspirando así entre los creyentes la esperanza de que la pandemia se superará pronto».

Evangelizar el continente digital

Le hace eco, en cierto sentido, del Padre Jesuita Leszek Gęsiak, portavoz de la Conferencia Episcopal de Polonia. En un reciente discurso, el sacerdote subrayó que los medios de comunicación social representan una doble oportunidad para la Iglesia: por un lado, le permiten llegar a los usuarios que permanecen alejados de la comunidad de creyentes y, por otro, le permiten «contribuir a la promoción de los valores cristianos en Internet, evangelizando el llamado ‘continente digital'».

La fuerza de la radio

Pero, además de las redes sociales, hay otro medio de comunicación que, en tiempos de pandemia, ha mostrado su fuerza: es la radio. Cuando no hay electricidad o cuando el acceso a la Internet se limita a las zonas urbanas, como suele ocurrir en África, la radio desempeña un papel importante en la difusión de la fe, pero también en la educación, el desarrollo y la difusión de información en las zonas rurales. Por ejemplo, en Burkina Faso, la Conferencia Episcopal local reunió a todas las radios diocesanas para actuar en sinergia en la lucha contra el coronavirus, difundiendo información sobre las medidas anti-contagiosas del Covid-19, pero también acompañando a los oyentes con celebraciones litúrgicas y momentos de oración.

Asistencia psicológica a enfermos y vulnerables

También de África, hay otros dos ejemplos: el primero se llama «Tele y asesoramiento por radio» y es el nuevo programa de radio semanal lanzado por la Conferencia Episcopal de Zambia para ofrecer asesoramiento psicológico a las personas infectadas o afectadas psicológicamente por la pandemia. A través de Radio María Yatsani Voice, que cubre toda la capital Lusaka y sus alrededores, se ofrecen terapias de grupo o asesoramiento telefónico individual a todas las personas con dificultades. «Queremos fomentar el intercambio de experiencias, escucharnos, dar consuelo y dar una palabra de esperanza», explica el padre Jonas Phiri, coordinador del departamento bíblico y litúrgico de la Iglesia local. 

Programas de enseñanza y catequesis

El segundo ejemplo se refiere, en cambio, a Malawi, donde las Pontificias Obras Misioneras han lanzado, a través de la radio y la televisión, una serie de programas de catequesis dirigidos a niños y jóvenes de 5 a 35 años. Los programas se transmiten por la Luntha Television todos los sábados por la mañana, tanto en el idioma local como en inglés, y también se transmiten, el mismo día, por Radio Alinafe de la Arquidiócesis de Lilongwe y por Radio María Malawi. El domingo por la tarde, en cambio, es el turno de una especie de concurso, titulado «Aprende tu fe y gana», basado en las lecciones de catecismo del día anterior. Los premios para los ganadores consisten en artículos religiosos como la Biblia y coronas de rosario.

CCJ NOTICIAS

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