La Iglesia continúa custodiando los Santos Lugares de Tierra Santa durante la pandemia de coronavirus gracias a donativos procedentes de todo el mundo. Por ello, la Colecta Pro Terra Sancta que se celebrará el próximo 13 de septiembre tendrá este año más importancia que nunca.

Tradicionalmente, la Colecta Pro Terra Sancta, destinada a los proyectos de la Iglesia en Tierra Santa que benefician a las comunidades cristianas locales y que ayudan a mantener los Santos Lugares, se ha celebrado en Viernes Santo.

Sin embargo, la pandemia de coronavirus obligó este año a aplazarla. Según informó Fr. Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, por medio de un comunicado de prensa, la colecta se ha trasladado al 13 de septiembre “porque es el domingo más cercano a la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que aquí en Jerusalén celebramos con especial solemnidad, recordando hasta qué punto llegó el amor del Hijo de Dios por nosotros: Hasta dar la vida en la cruz, por nuestra salvación”.

“La cruz caracteriza y acompaña todavía hoy el camino de la pequeña comunidad cristiana que vive en Tierra Santa y en todo Oriente Medio. Somos todavía una pequeña comunidad que carga la cruz en medio de situaciones de conflicto, por un lado, y de indiferencia por el otro”, lamentó Fr. Francesco Patton.

La comunidad cristiana de Oriente Medio, y en particular la de Tierra Santa, “este año sufre incluso más porque a causa de la pandemia que ha afectado al mundo entero faltan los peregrinos y el trabajo vinculado a su acogida, que permite a tantos cristianos trabajar con dignidad y dar de comer a su propia familia”.

A pesar de ello, “nuestra pequeña comunidad cristiana continúa resistiendo, continúa siendo sal, levadura y luz en un contexto que lo necesita absolutamente”.

Por ello, “la colecta a favor de Tierra Santa es un pequeño gesto de solidaridad que toda la Iglesia está llamada a cumplir para ayudar, a través de la Custodia de Tierra Santa, las comunidades cristianas que están en Tierra Santa y sienten sobre sus espaldas el peso y la gloria de la Cruz de Jesús”.

Fr. Francesco Patton. Subrayó que gracias a lo que donan los cristianos de todo el mundo con generosidad “podremos ocuparnos de los Santos Lugares de la cristiandad, del Santo Sepulcro, la Basílica de la Natividad y tantos otros santuarios menos conocidos; podremos mantener la acción pastora de las parroquias que se nos han confiado”.

“Podremos garantizar una educación e instrucción de calidad a más de 10.000 estudiantes que asisten a nuestras escuelas; podremos ayudar a jóvenes familias a encontrar una casa; podremos asistir a los trabajadores inmigrantes cristianos para que se sientan acogidos a pesar de estar lejos de su patria”.

Por último, “podremos estar junto a la población golpeada por la guerra en Siria y junto a los refugiados repartidos por varios países en los que nos encontramos viviendo nuestra misión”.

CCJ NOTICIAS

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