Un día de oración, ayuno e invocación a Dios Creador por la humanidad afectada por la pandemia. La iniciativa, a la que se unió el Papa Francisco, es promovida por el Alto Comité para la Fraternidad. Las Iglesias en Irak y Bielorrusia manifiestan su adhesión a esta iniciativa mundial.

El Consejo Permanente de la Conferencia de Obispos Católicos en Bielorrusia llama a los fieles a unirse al Papa Francisco en la Jornada de oración y ayuno del próximo jueves, 14 de mayo, convocada por el Alto Comité de la Fraternidad Humana para pedir por el fin de la pandemia de Covid -19 y sus terribles consecuencias.

El Santo Padre Francisco, diciendo que la oración tiene un valor universal, apoyó esta iniciativa para pedirle a Dios que ayude a la humanidad a superar esta peligrosa epidemia.

El comunicado del episcopado bielorruso subraya la importancia de la oración como expresión real de la solidaridad de las diferentes religiones y el desarrollo de las relaciones entre ellas. La nota recuerda además que hace mes y medio, el 21 de marzo, una oración interreligiosa similar para la prevención de la pandemia de coronavirus tuvo lugar en la iglesia de San Simón y Santa Elena en Minsk, donde participaron católicos, católicos griegos, ortodoxos, luteranos, bautistas, judíos y musulmanes. “Esta oración – se lee en la nota – se convirtió en un signo de la preocupación común de las diferentes religiones de Bielorrusia para prevenir la epidemia que apenas se comenzaba a extender en nuestro país”.

La Iglesia caldea en Irak también adhiere a la Jornada de oración y ayuno por la humanidad con una nota distribuida en el sitio del Patriarcado Caldeo. El Cardenal Louis Raphael Sako anima a todos los iraquíes, la mayoría de los cuales son musulmanes, a “elevar sus oraciones para derrotar la pandemia del coronavirus y salvar a la humanidad de las consecuencias sanitarias, económicas, sociales y políticas» de la emergencia sanitaria. «En este difícil momento la humanidad, y en particular los iraquíes, necesitan solidaridad y esfuerzos conjuntos para eliminar el enemigo común que representa el Covid-19 y todos los problemas que de él se derivan, para que podamos vivir en paz, seguridad, estabilidad y alegría», se lee en el comunicado.  

En la nota el cardenal Sako expresa, asimismo, la esperanza de que el Papa Francisco pueda visitar Irak «en un futuro próximo», como él mismo ha expresado en varias ocasiones.

CCJ NOTICIAS

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