Obispos de Alemania: gratitud por la comunión nacida entre los cristianos

En el marco del 25º aniversario de «Ut unum sint», la encíclica de San Juan Pablo II sobre ecumenismo, el Presidente de la Comisión Ecuménica de la Conferencia Episcopal Alemana, Monseñor Gerhard Feige, ha publicado un mensaje en el que expresa la gratitud de los obispos ante la comunión nacida entre los cristianos de Alemania.

«Hace 25 años el Papa Juan Pablo II presentó su encíclica programática sobre el compromiso con el ecumenismo. Con las primeras palabras que dan el título de Ut unum sint ancló desde el principio el llamado al compromiso de la unidad de los cristianos en la palabra de Jesús, que se transmite en el Evangelio de Juan», explica en un mensaje el presidente de la Comisión Ecuménica de la Conferencia Episcopal Alemana, Monseñor Gerhard Feige, subrayando que en este documento el Papa polaco retoma la cuestión ecuménica como tema fundamental del Concilio Vaticano II.

«Lo que Juan Pablo II dio a la Iglesia Católica sigue siendo relevante hoy en día: el documento da testimonio de una gran amplitud de pensamiento ecuménico y una gran apertura fraternal en el corazón del Santo; la Encíclica puede seguir siendo un estímulo y un incentivo para todos nosotros».

Asimismo, en «Ut unum sint», el Papa subraya que la unidad de los cristianos se funda en el Bautismo:

«Los cristianos son hermanos y hermanas entre sí porque están unidos a Cristo por el Bautismo y, por lo tanto, están unidos entre sí. Esta afirmación es eclesiológicamente muy importante porque el Bautismo es fundamental para la construcción de la Iglesia» -añadió el prelado- haciendo hincapié en el reconocimiento mutuo de que el Bautismo es una «afirmación eclesiológica básica».

Es precisamente aquí donde tiene sus raíces la Declaración de Magdeburgo de 2007, en la que once iglesias alemanas declararon oficialmente que reconocían mutuamente los bautismos administrados en ellas.

Según Monseñor Freige, es significativo también el profundo aprecio que Juan Pablo II tiene por los bienes y dones presentes y vividos en las diversas Iglesias y Comunidades eclesiales: «La Encíclica habla del diálogo ecuménico como un intercambio de dones y enriquecimiento mutuo. Un ecumenismo que, en el espíritu de Ut unum sint, crea un espíritu de confianza que debe continuar guiándonos también en el futuro si queremos avanzar en el camino de la plena unidad».

«Hoy, 25 años después de Ut unum sint, estoy agradecido por la comunidad que ha crecido entre los cristianos -concluye el prelado- como cristianos de diferentes iglesias nos pertenecemos unos a otros. Esto también se percibe de un modo evidente en estos días de crisis del Coronavirus, en los que estamos siendo testigos de una multitud de actividades ecuménicas a diferentes niveles: servicios comunes, iniciativas de oración, llamamientos y declaraciones. Aún quedan muchas tareas por hacer si queremos que la unidad entre nosotros sea cada vez más visible. ¡Un retorno a la Encíclica Ut unum sint puede darnos un nuevo impulso!».

CCJ NOTICIAS

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